
Frente al mapa de Francia, armado con una caja de chinchetas, Christian Prudhomme, en compañía de sus colaboradores, idea el trazado del Tour de Francia que recorrerán los campeones... dos o tres años más tarde. La ciudad elegida para la Gran Salida, asunto que ha animado las discusiones desde hace varios años antes de tomarse una decisión, forma parte de los elementos que no pueden ignorarse. Lo mismo que la última meta en París, tradición respetada desde la primera edición del Tour
Además, en 2008, por ejemplo, para ir de la región de Bretaña a los Campos Elíseos, con más de doscientas candidaturas de ciudades disponibles, las combinaciones son numerosas. Algunos límites son impuestos por los reglamentos internacionales que estipulan que el kilometraje total de las Grandes Carreras no debe exceder los 3.500 km distribuidos en 21 días de carrera (con 2 días de descanso obligatorios) durante los cuales no se puede superar la distancia de 225 km más que dos veces. Luego, el patrón del Tour se esfuerza por respetar los grandes equilibrios a los que se debe el éxito de la prueba: varias etapas llanas en la primera semana, etapas de alta montaña disputadas en los macizos alpinos y pirenaicos, dos días reservados a la contrarreloj (uno de los cuales se puede correr por equipos) y la voluntad de visitar regularmente el conjunto de las regiones de Francia. Hasta hoy los únicos dos departamentos que no han acogido jamás el Tour son los de Córcega
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Para un municipio, acoger al Tour de Francia es la ocasión de figurar en los titulares de la actualidad durante 24 horas, recibir la visita de una pequeña población itinerante de unas 4500 personas (además de los espectadores que se desplazan) y de organizar un día de fiesta para sus habitantes. Doscientas ciudades son candidatas permanentemente. El examen de su expediente se somete a la concordancia entre su situación geográfica y las grandes líneas definidas por los objetivos deportivos. Algunas poblaciones, situadas estratégicamente en la ruta de los Alpes o de los Pirineos, están más cualificadas que otras.
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Una vez que una ciudad queda seleccionada para figurar en el programa de una edición del Tour, hay que asegurarse de que la llegada (o la partida) del pelotón se vaya a poder hacer en condiciones óptimas para el espectáculo deportivo, la seguridad de los corredores y del público, y el trabajo de todas las poblaciones destinadas a seguir la carrera. La anchura de las calles, la posibilidad de disponer zonas de aparcamiento, la configuración de las últimas curvas: de todo toman nota los “comisarios generales” del Tour de Francia en ocasión de su primera visita. Es indispensable que den luz verde.
La buena noticia llega por correo poco menos de un año antes del paso del Tour. Desde entonces, los servicios municipales pueden comenzar a preparar la gran cita, basándose en un pliego de condiciones redactado por la organización. Por ejemplo, las ciudades deben proporcionar vallas para los dos últimos kilómetros de carrera, disponer de locales suficientemente espaciosos para instalar una sala de prensa que pueda acoger a 450 periodistas de prensa escrita, etcétera.
El recorrido del Tour se mantiene en secreto hasta el último jueves de octubre. Más de ocho meses antes de la fecha señalada, las ciudades pueden dar ya información sobre los asuntos de esa visita excepcional. Los órganos de prensa locales siguen generalmente el acontecimiento.
El alcalde suele confiar la preparación del paso del Tour a una comisión compuesta por miembros de los servicios pertinentes (deportivo, técnico, de comunicación…). Se organizan reuniones regulares con los representantes del Tour que dan sus recomendaciones y consejos en los diversos aspectos. Los encuentros son tanto más frecuentes cuanto más necesite el paso del Tour acondicionamientos particulares (modificaciones de rotondas, peraltes, etc.).
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En los días que preceden al paso del Tour, la ciudad se dedica a los últimos preparativos y, poco a poco, se crea en ella el ambiente. Se dedican a la “Grande Boucle” exposiciones, conciertos o diversas animaciones; se difunden los planos de circulación y las desviaciones especiales... El Tour, su caravana y sus campeones serán los héroes de un día.